Los correctores de textos no somos (al menos, no siempre) unos bichos raros obsesionados con analizar todo lo que leemos. A veces, nos permitimos disfrutar de la lectura de un buen libro y desconectamos la parte correctora de nuestro cerebro, lo que, en ocasiones, no es fácil (la famosa deformación profesional).

Esta semana, traigo una palabra extraída de mis lecturas personales, en concreto de El canalla sentimental, del gran Jaime Baily, escritor peruano que se encuentra entre mis favoritos.

En dicho libro, utiliza una palabra que jamás había escuchado: turiferario. El significado que oculta un significante tan sonoro es, según el DRAE: ‘Adulador’.

No perdáis la ocasión de leer alguna cosa de Baily, un escritor que escribe con una honestidad que a menudo roza el autoescarnio.

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