Esta vez nuestro bonito palabro no proviene de una corrección de texto que hayamos llevado a cabo, sino que ha sido extraído de la obra El secreto de la modelo extraviada del escritor Eduardo Mendoza.

En esta novela, Mendoza hace uso de un lenguaje culto puesto en boca de su protagonista, un personaje de baja extracción social, lo que apoya formidablemente el tono de comicidad en que se desarrolla la trama.

Una de las palabras que utiliza este personaje es la que os traemos hoy: perfunctorio. Cuando la leí he de admitir que jamás la había escuchado, así que corrí a por mi diccionario de la RAE para buscar su significado: ‘hecho sin cuidado, a la ligera’. Ahí queda eso.

No voy a dejar pasar la oportunidad de agradecer a Eduardo Mendoza las tantas horas que he disfrutado leyendo sus historias. Un saludo, maestro.

 

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